Descripción

Este es un blog de sentimientos, reflexiones, amor y de vidas pasadas sobre todo, ya que todo lo que escribimos en un momento determinado, se volverá pasado al fin y al cabo. Lo que las musas me susurran con su voz.

sábado, 25 de julio de 2020

Mentiras y otros cuentos

Mentiras y otros cuentos






Buenas noches queridos bloggeros y twitteros. Hoy os voy a hablar sobre algunas cosas que nos decimos y que están socialmente aceptadas. Ya sabéis que me gusta mucho reflexionar sobre cosas de la vida, Y como siempre os digo de dónde viene mi inspiración, os diré que leí algo en la revista "Mente Sana" que me hizo reflexionar. Espero que lo disfrutéis y que opinéis si así lo queréis.

Muchas veces damos por supuestas mentiras globales y sociales que compartimos con el resto de la humanidad. Una de esas cosas es cuando la gente cree que es malo que nos importe lo que la gente opine de nosotros. Incluso vemos mal el hecho de querer agradar a los demás. Y ya ni te digo complacer en ciertos aspectos cotidianos a alguien (no me refiero al plano sexual). Y yo me pregunto: ¿Por qué es malo que a mí me importe lo que los demás piensen de mí? ¿A caso es posible evitar que a mí me importe o me afecte lo que los demás piensen de mí? Es más, ¿a caso la mayoría de la población no se mueve por eso, por lo que los demás vayan a opinar sobre ellos? ¿Existirían los influencer si suprimiéramos la idea de que nos importe lo que los demás piensen de nosotros? ¿Existiría la ropa? ¿Saldríamos vestidos a la calle si no nos importase lo que los demás piensen de nosotros? ¿O más bien iríamos desnudos porque no nos importa lo más mínimo la opinión ajena? Claro que saldríamos desnudos, porque no existiría ni la vergüenza propia ni la ajena. No existiría el pudor, el rubor de las mejillas... Y además, ¡qué coño! Es cómodo que te cagas.

Esto es como cuando alardeas de que tienes una virtud muy valorada y respetada en la sociedad: la cualidad de ser sincero. Este es otro mito que hay que desmentir. Esta es otra de esas mentiras que nos decimos y nos creemos socialmente y a diario. ¿A caso alguien es poseedor de la verdad absoluta como para llamarse a sí mismo "sincero"? ¿A caso alguien apostaría su mano a que nunca ha dicho una mentira? Está bien, todos estamos de acuerdo con que no se aceptan todas las mentiras. Y que hay mentiras con derecho a serlo porque son necesarias para la supervivencia, por ejemplo, y otras no. Es decir, que hay mentiras socialmente aceptadas, moralmente y éticamente. Pero hay otras mentiras moralmente reprochables, aunque siempre depende de quién las mire, hacia quién están dirigidas o su contexto, entre otras cosas. En sí no creo que alardeemos de ser sinceros, no tendería sentido. Yo creo que alardeamos de no ser moralmente cuestionables, de no mentir cuando está mal hacerlo. Si me preguntas: ¿Según quién? Te diré que no lo sé. Podría poner algún ejemplo, aunque probablemente exista quien me rebata y cuestione lo que digo o lo que yo considero como malo o bueno porque ya sabemos que eso es subjetivo y altamente relativo. Allá va: Se supone que no está bien mentir cuando le estás engañando a tu pareja. La sociedad diría que lo correcto sería decirle la verdad al instante. No hacerlo sería mentir, pero no sería una mentira válida y pasable, si no una mentira horrible y reprochable. Sí estaría bien mentir, bajo mi punto de vista, si te has escapado de casa estando castigado para ir a estudiar a una biblioteca. Pero claro, aquí depende del contexto, porque si alguien va a sufrir tu castigo por ti, o si la respuesta a ese castigo es agresiva, entonces la persona en cuestión tampoco habría actuado bien. Como digo, todo depende. Lo que nos queda claro es que la mentira se mueve por unos parámetros morales, pero lo cierto es que por mucho que digan, nadie se libra de mentir. Y nadie es poseedor de la verdad absoluta. Por eso nadie puede otorgarse la medalla a la sinceridad.

En resumidas cuentas, a todos nos importa lo que los demás piensen de nosotros, otra cosa es que se digan que no para que duela menos una crítica negativa. Los "bienquedas" o no existen, o lo somos todos, porque todos en algún momento de nuestras vidas hemos querido agradar a alguien. E incluso puede considerarse un gesto altruista y humilde, siempre y cuando no sea movido por el narcisismo. Y creo que no es nada malo, según la intención con la que se haga, malo es robar y matar dicen. Pero según el contexto y la historia, podrían decir lo contrario. Sin embargo, Robin Hood era un ladrón, ¿no? ¿Pero quiénes robaban en realidad? Y a pesar de ser un ladrón, ¿a que no lo condenarías? El caso es que nadie es tan sincero como le gustaría, y la sinceridad no es para tomarla como una virtud inherente a uno mismo, porque nadie se libra de mentir. El tema está en si mientes para hacer el bien o si mientes para hacer el mal. E incluso mintiendo para hacer el bien, podrías estar haciendo mal y viceversa. Ya sabemos que todo en esta vida es relativo y subjetivo.

Esto sucede también con otros conceptos o ideas como quien dice "no soy celoso". Hoy en día todos nos decimos que ser celoso está mal. Por norma, ser celoso está mal visto socialmente. Pero aún así celamos y nos ponemos celosos. Sin embargo, cuando alguien nos llama la atención sobre esto, instintivamente lo queremos tapar como quien barre la mugre y la esconde debajo de la alfombra. No nos engañemos, todos hemos sentido celos alguna vez, ya sea por inseguridad, o simplemente porque es una emoción humana de lo más común, contra la que luchamos sin saber por qué. ¿Realmente existe alguien que no se haya puesto celoso nunca? Porque no olvidemos que hay muchos tipos de celos y dirigidos hacia muchos tipos de relaciones humanas y humanos en sí. ¿Existirán celos malos y celos buenos? ¿Tendremos que aceptar los celos como parte de nosotros o por el contrario tendríamos que rechazarlos? ¿Quién dicta cuándo sí y cuándo no? ¿Existirá una forma sana de estar o ser celoso?

Lo mismo pasa cuando decimos: "soy buena persona". Soy buena persona, ¿comparado con quién o con qué? ¿Qué conductas, acciones o reglas debe seguir alguien para encajar en el concepto de "buena persona"? ¿Quién juzga o por qué tiene alguien esa potestad para decidir si yo soy o no buena persona? Por ejemplo, ¿una buena persona se puede permitir haber sido cruel en un momento determinado con una persona determinada? Aquí yo diría que depende y no me equivocaría. Pero y si depende, ¿de qué depende? Porque está claro que casi todos compartimos unos estándares de ética y moralidad. O quizá según las regiones, las culturas, y las costumbres, se acepten unas cosas y se rechacen otras. ¿Quién me asegura que lo que yo veo como algo malo o algo bueno sea así? ¿Quién dice que lo que ve el de una región es verdad y lo mío es mentira y viceversa? ¿Quién dice que es así y no de otro modo? ¿Quién dice que el de otra región esté equivocado y yo no, o yo esté equivocada y él no? O quizá incluso los dos estemos equivocados. Para saberlo, quizá necesitemos un referente con el que compararnos. Porque sino, no tenemos cómo consultarlo porque cada persona es un mundo. Al final nos damos cuenta de que la verdad no existe si se convierte en algo relativo. La verdad es subjetiva, y hay una para cada uno de nosotros. Pero todas, o casi todas, únicas y a medida de sus dueños.

Otra de esas frases de Óscar, y se considera que es inherente a las buenas personas, es la que dice: "yo no odio". Y sabemos que todos en algún momento odiamos cosas, personas... Pero odiamos. A menudo, como pasa con los celos, queremos apartar de nosotros el odio. Pero al final es otra emoción humana más que refleja e identifica a una persona que nos ha hecho daño, o que nos cae mal por algún motivo... En fin, algo que nos causa rechazo. Sin embargo, yo lo veo como una herramienta que tenemos los seres humanos para protegernos. Esto pasa también con el olfato, por ejemplo. Cuando algo nos huele mal, es porque es dañino, está en mal estado, o es perjudicial. Y esto hace que no ingiramos cosas que pueden atentar contra nuestra salud. Esto pasa con el miedo y el odio también. Aunque, como siempre, dependiendo del contexto, hay cosas que hacemos mal movidos por el odio. Pero esto pasa porque no hemos sabido gestionar nuestro odio y lo hemos convertido en un arma de destrucción. Pero aún y todo, yo creo que el odio es necesario para nuestra supervivencia.

Yo relaciono la falsedad con el quedar bien. Porque, ¿quién no ha sonreído o saludado a alguien que le cae mal? Todos hemos sido "falsos" alguna vez en nuestras vidas cuando nos ha convenido. No digáis que no. Yo confieso que he llegado a saludar y a sonreír a esa profesora que me caía fatal e incluso he llegado a hacerle la pelota por un bien mayor, por beneficiarme con una buena nota. Todos tenemos prioridades y no hacemos siempre cosas buenas para lograr nuestros objetivos. Aunque esto puede ser bueno o malo, según. Si todo el mundo dijese todo lo que piensa sobre otras personas, nadie saldría vivo, crecería el odio y la destrucción. Hubiéramos usado el odio para provocar el caos.

Con lo cual, alguien no es el 100% de algo, ni el 100% de nada. Sí, algunos tenemos valores, es cierto, y también sentido de la ética y la moral, pero ninguno somos 100% sinceros, 100% buenas personas, etc. Así que no critiquemos tanto, no achaquemos en los demás cosas de las que nosotros también pecamos, por favor. Quien sea inocente que tire la primera piedra.







viernes, 14 de febrero de 2020

Frases de twitter

Frases de twitter






Buenas noches queridos bloggeros y twitteros. Esto que voy a publicar hoy lo escribí hace un mes más o menos. Estaba triste, me metí en mi twitter y empecé a leer frases que ponían palabras a lo abstracto de mis pensamientos. Así que decidí escribir algo sobre cada frase de twitter con la que me sentía identificada. Espero que os guste, que lo disfrutéis, que lo compartáis, que lo recitéis, que comentéis aquí y fuera de aquí lo que os ha parecido. A más ver, sed felices.

Quiero escribirte todas las frases de twitter que nos identifican:

Hoy es "un día de huellas imborrables". Aquí fuera todo está mal. Todo sale mal. ¿Sabes? Un día estás bien y al otro te dicen que existe la posibilidad de que una persona, que es un pilar fundamental sin el que no se sostienen tus cimientos, puede desaparecer de tu vida. Un día estás bien y al otro piensas que no te ha gustado algo que ves en ti en otra persona. Ves que tus miedos no son sólo tuyos y que hay personas que lo pasan igual de mal que tú cuando ves una película de miedo. Y cuando por fin dices : ¡BASTA YA! Y consigues lanzar un "ridículus", a la otra persona ya se la ha comido la araña gigante de ocho patas. Y como tú has estado en esa situación y lo has vivido, te das cuenta de que es él mismo el que tiene que atreverse a realizar el hechizo, y nada de lo que tú hagas o de lo que digas va a borrar su miedo de la pizarra. Y todo esto pasa en un puto día de mierda, que te deja una huella imborrable, algo, que recordarás para siempre.

Porque ahora, en este momento de mi vida, "eres un deseo que me quiero conceder". Esto es como si llevara toda la vida haciendo dieta y comiendo cosas que no me gustan, ni disfruto. Tú eres ese chocolate Valor que me como por las noches para darme un homenaje. Y siento que en el momento en el que te pruebe, no voy a poder parar, y entonces serás mío para toda la vida. Te voy a comer en el desayuno, en el almuerzo, en la comida, en la merienda y en la cena. Contigo voy a hacer algo que no he hecho nunca, las cinco comidas. Después de lo que ha llovido, de las tormentas, los huracanes, los tifones, los tsunamis, las inundaciones, los incendios, el granizo, la nieve y el vendaval... Después de todas las mierdas por las que he pasado, por fin tengo la oportunidad de ser feliz contigo, porque eres un deseo que me quiero conceder.

Si es que, "nadie hace bailar mi corazón mejor que tú". Llevaba mucho tiempo sin amar, sin sentir. Llevaba mucho tiempo sola, pero no es la soledad lo que me aterraba, porque hay momentos en la vida en los que una tiene que conocerse mejor a sí misma. En los que tiene que aprender a disfrutar de la soledad en su justa medida. Pero no es eso, es el vacío lo que aterra. De pronto un día notas que tu corazón está muerto, que ya no palpita con nadie, que no salta... Y llega un día en el que te das cuenta de que lo tienes, porque alguien como tú ha hecho que mi corazón vuelva a bailar como antes, aunque no de la misma manera, ahora baila como un bailarín profesional.

Hay una frase que me recuerda a ti, esa que dice: "a la gente le gusta ir a medias, y yo, si no es para ir con todo, no voy." Nosotros somos así, románticos, peculiares, y sobre todo, monógamos. Yo, igual que tú, no estoy hecha para las relaciones de follamigos. Nunca me ha gustado. Porque a nosotros lo que nos pone es el amor. Y el amor puede empotrar con más fuerza que un polvo esporádico sin sentido con cualquiera en un bar. Cuando lo haces con amor, también puede ser salvaje. Esto que hacemos nosotros es follar con la mente, es otro royo. Por eso no somos de medias tintas, y para dar un cacho, o lo damos todo no damos nada.

Esta es una "de esas veces en las que ya no tienes nada que perder, pero sigues perdiendo". Con todo lo que me ha pasado, me he confiado pensando que ya no podía perder nada más de lo que ya he perdido. Y me he dado cuenta de que he sido una desagradecida y de que lo tenía casi todo y sólo me faltabas tú.

Y esto me recuerda que: "deberíamos de sentirnos más orgullosos de las cosas que logramos". Yo, por ejemplo, logré gustarte sin proponérmelo, sin planearlo, sin esperarlo... Y tengo que considerarlo un logro, porque joder, eres una persona maravillosa que vale la pena de verdad. Y yo me siento orgullosa de haber logrado que te fijes en mí, de haber logrado gustarte por cómo soy, sin hacer méritos para conseguirlo. Aunque ya de por sí es un mérito que me valores a mí y todo lo que te gusta de mí.

Y claro, no te das cuenta de que "con tanto miedo a que te hagan daño, al final te haces daño tú por culpa del miedo." Habrá mil maneras y múltiples formas de decírtelo, pero debes ser tú quien se enfrente a su miedo. Y eres tú quien debe valorar cuántas cosas estás dispuesto a perder, por el miedo. Te adelanto que duele, porque yo lo he vivido y no metieron una segunda oportunidad. Pero yo en cambio, sí que te la voy a dar, porque te lo mereces y porque a mí me hubiera gustado que me la hubieran dado. Es cierto que te digo tantas veces que no te entiendo porque ahora veo lo fácil que es deshacerse del miedo y no concibo que no encuentres la puerta para salir en una habitación en la que sólo hay dos.

Tú me dices que: "quieres hablar conmigo pero no sabes si yo querré". ¿Cómo no voy a querer si por fin hemos descubierto cómo descifrar el Cubo de Rubick? Me he pasado toda la vida buscándote, y por fin te he encontrado, así que no te voy a soltar ahora que creo que puedo tenerte. Contigo por fin he podido encontrar la pieza del puzzle que faltaba, la que iba en medio y creía haber perdido para siempre. ¿Cómo no voy a querer hablar contigo, si contigo lo tengo todo? Además, ya sabes que me pasaría el día entero escuchándote hablar de cualquier cosa.

¿Sabes qué pasa? Que por desgracia en esta sociedad "lo fácil es follar y lo difícil es encontrar a una persona que merezca la pena". Sé que te gustaría tanto como a mí poder follar con cualquiera. Nos gustaría que nos diese morbo, que fuéramos capaces de hacerlo y disfrutarlo. Que fuéramos capaces de separar los sentimientos del sexo. Pero sabes bien que nosotros no somos así, y nunca lo vamos a ser por mucho que deseemos serlo. Después de hablar con 400 chicos, y encontrar a cinco que no están buscando sexo, me he dado cuenta de que esta sociedad se va a la mierda. Y tengo claro que en mi vida quiero personas como tú que piensen más con el corazón y menos con la polla. Gracias, por ser el que marca la diferencia.

A mí me pasa eso de que "a veces pensamos demasiado en cosas que no dependen de nosotros". Quiera o no, siempre me ha gustado tener controladas las situaciones (que no las personas). Y cuándo algo se escapa del alcance de mis manos, de alguna manera me crea cierta inseguridad y cierto miedo. Pienso que si te convenzo a lo mejor podemos quedar. Pienso que si a lo mejor te digo la palabra exacta, vendrás conmigo a tomar algo. Pero no, porque tengo que entender que por mucho que piense, por mucho que intente convencerte, no voy a poder. Porque las elecciones las tienen que hacer las personas en cuestión y yo no puedo elegir por ellas. Por eso te pido perdón si en algún momento te he presionado, no era mi intención. Así que no te voy a presionar más, te daré tu tiempo y tu espacio. Pero quiero que sepas que voy a estar aquí para lo que necesites. Y cuando creas que estás preparado, ya me dirás. No pienso estar con nadie que no seas tú. Si yo no me rindo, no te rindas tú, por favor.

"¿No os pasa que cuando ponéis interés en algo va todo mal y cuando pasáis va todo bien?" Pues a mí esto me ha pasado siempre. Cuando paso de alguien, tengo toda su atención, y es más, está detrás de mí. Y cuando por fin me gusta alguien y lo doy todo, o soy pesada, o no se puede, o sale mal... No tengo suerte en el amor, pero sí tuve suerte de toparme contigo.

Y digo, joder, "mantengamos el tonteo del principio para siempre", porque así estamos de puta madre. ¿No podemos estar siempre bien? Siendo jóvenes, estando pillados el uno del otro, hablando o estando juntos a todas horas, siendo ilusos, impacientes, estando nerviosos cada vez que nos vamos a ver... ¿Tú te das cuenta realmente de lo bonito que es esto? ¿Tú sabes cómo se emocionan dos ancianos recordando los nervios de esa primera vez en la que se conocieron? ¿Tú quieres perderte eso no teniendo nada que perder?

"Un día estuve al 100% para ti, y no supiste qué hacer con tanto." El día que decido dártelo todo como ponerme guapa para ti como nunca. El día que apuesto todo por ti para darte absolutamente todo de mí, no vienes. Y sí, se me van los nervios y se me deshace ese nudo incómodo en el estómago, pero también se me caen la ilusiones al suelo, y como una vajilla de porcelana, no sobreviven. Pero no te preocupes, he comprado otra nueva por si vienes a cenar algún día. En hora y media lo tengo todo preparado para que tengamos una velada estupenda, y créeme, no la olvidarás en tu vida.

Oye, "vámonos a un mirador y cuéntame todo sobre ti". Ahora que te veo, que te veo bien, quiero saberlo todo de ti. Me he dado cuenta de que ni siquiera sé qué clase de música te gusta, ni qué música detestas. No sé cuál es el libro que siempre quisiste leer y no pudiste. Quiero saber cuál es el lunar de tu cuerpo que más te define. Algo tan simple como si eres diestro o zurdo, aunque la mayoría de la gente sea diestra, quiero saber si eres o no la excepción, por más absurdo que parezca querer saberlo. Quiero saberlo todo. Mirarte y saber lo que estás pensando.

Ya sabes que "por la noche es cuando más me gusta hablar contigo". Cae la noche y me pongo a pensar en ti. En todas esas madrugadas hablando hasta las tantas sabiendo que sin remedio ya estaba enganchada a ti, incluso antes de darme cuenta. Esas noches en las que nunca era una buena hora para irse a dormir sabiendo que me estaba perdiendo segundos de minutos, y minutos de horas sin ti y sin hablar contigo.

Pero en verdad, "si yo fuese tú me comería la boca". Estoy segura de que no te ibas a arrepentir de besar mis labios de fresa. Si no has pensado mil veces en besarme desenfrenadamente, entonces no lo has pensado ninguna. Y que conste que me consta que sí. A veces es más importante y más placentero un beso, que follar. Porque yo te tengo ganas desde hace tiempo y no pienso morirme sin probar uno de tus besos y sin llevarte al edén con uno de los míos.

"Te vacilo, pero en verdad quiero comerte la boca". Me encantan nuestros piques, nuestro humor y nuestras risas. Aún tengo ese regalo que te dije, ese que parecía prometernos unas buenas carcajadas. Ese que prometía ser un momento de risa absoluta rompedora de hielos imposibles. Tranquilo, lo guardaré a buen recaudo para cuando estés listo para que nos veamos.

Y no te preocupes, "porque aunque tenga 100 delante, sigo buscando tu mirada". He hablado con muchos chicos, es cierto. Pero ahora no me apetece hablar con nadie que no seas tú. Te he prometido que nunca te voy a ser infiel, y lo voy a cumplir. Porque a parte de no tener ojos para nadie más, porque nunca lo he hecho y tampoco voy a hacerlo ahora. ¿Para qué? "Teniendo alguien con magia, ¿para qué quiero diez que sólo hagan trucos?

Sé que no le ves sentido a la fiesta, pero míralo desde los ojos de la gente desfasada. Para mí, "eres como mi canción favorita cuando suena una noche de fiesta". Ya sabes, escuchas tu canción a todo trapo, te olvidas de todo y empiezas a bailar como si no hubiera un mañana. Entonces en ese instante la gente se gira hacia ti, te mira, y ve que eres feliz. ¿Lo entiendes? ¿No? Pues sal un día conmigo a perrear y te lo explico.

Ya sabes, "quiero mimos que pasen a besos y que acaben en sexo." Yo nunca he podido vivir algo tan bonito como hacer el amor. Y me gustaría tener esa experiencia contigo. Volvernos expertos en amor, en sexo, en felicidad, en vida. Te he elegido a ti porque para ti hacerlo tiene un significado que la mayoría de la gente no le da, y eso a mí también me pasa. Lo reconozco, soy cursi, me gusta el romanticismo, y prefiero hacerlo en una cama llena de pétalos de rosas y champán con fresas que hacerlo encima de un millón de dólares. Pero lo mejor es que creo que contigo siempre va a ser más.

"Somos la generación que tiene miedo a enamorarse pero no a follar sin condón". Y nosotros somos esas dos especies en peligro de extinción. Los demás pensando en hacerlo a pelo y nosotros pensando que nos da miedo vernos y no gustarnos o que uno de los dos acabe con esto, cuando sabemos que no va a pasar y que habla por nosotros el miedo. Cuando hay gente que es capaz de quitarse la ropa con un desconocido en la primera cita. Ojalá esa valentía y esa falta de corazón y vergüenza.

Y ten claro que "si te cuento mis rayadas es porque confío en ti". Y que "me hubiera quedado todas las veces que me lo hubieras pedido". Porque ya te he dicho que estoy para ti, que quiero ser tu confidente, a quien le cuentes lo que te pasa, aunque sea por tener un oído que te escuche. Si estás mal, me gustaría ser yo quien te consuele, quien te ofrezcan hombro sobre el que llorar sin juzgarte.

Porque ten claro que "nadie te va a querer mejor que yo, así que hazte a la idea".

miércoles, 28 de agosto de 2019

Carta a la joya

Carta a la joya






Buenas noches queridos bloggeros y twitteros. Hoy vengo a escribir sobre algo que me ha pasado recientemente. Ahora mismo en mi vida están pasando cosas buenas y malas. Pero también pienso que son cosas del destino, que el destino es caprichoso, pero sabe bien lo que se hace. En realidad no tengo ni idea de qué voy a escribir hoy, pero esto seguro que saldrá del corazón sea lo que sea. Gracias por leerme, espero que lo disfrutéis, que lo compartáis y que pongáis vuestra opinión en los comentarios.

Aún no asumo que te has ido, que me has abandonado. Sé dónde estás pero no puedo verte. Sé que me quieres pero no puedo sentirlo. Sé que me llamas pero se me cae el teléfono. Sé que estás pero no estás conmigo. Sé que tienes un problema pero no quiero creérmelo. Sé que no lo haces a propósito pero me duele igual. Sé que ésta no eres tú pero algo me impide creérmelo. Sé que no te hago mal, pero parece que te duelo. Sé que no quieres decir lo que dices pero algo me impide creérmelo. Sé que mereces mi perdón pero no sé si podré perdonarte. Sé que somos uña y carne pero se me ha caído la uña sin saber cuando volverá a crecer. Sé que volverás pero no se cuando. Sé que quieres que esté contigo aunque no lo digas, pero no sé si quiero perdonártelo.

Que sí, que lo admito, que estoy siendo una adulta de mierda. Que no llevo mi vida como debería llevarla. Que sí, que es verdad, que esto me va a hacer madurar a la fuerza. Que sí, que sé que tengo que buscarme la vida, que tienes razón, que no puedes sacarme siempre las castañas del fuego. Que sí, que ya sé que tengo que valerme por mí misma. Que sí, que ya sé que no puedo depender de los demás. Que sí, que ya ha quedado claro que tengo que ser independiente a la fuerza.

Lo que no sé es si esto lo has hecho a propósito, para que madure, o simplemente has querido apartarte de mi lado de verdad. Lo que no sé es si has querido que me quite de tu vista para que puedas continuar con tu camino. Que no sé si te estorbo a la hora de hacer tu vida, que no sé si te estorba otra persona que es importante para ti. No sé si te da igual nuestro sufrimiento, nuestra preocupación por ti y por tu bienestar, o sólo lo finges. O sólo fue sin querer. No sé si te estarás riendo a carcajadas, con un mojito en la playa. No sé si habrás encontrado al amor de tu vida. No sé si ya no te haré falta, ni siquiera si el resto de tu familia te hará falta. No sé si nos echarás de menos o de más. No sé si estás haciendo un camino espiritual o un camino de locura.

No te entiendo, no sé qué quieres de mí, ni que esperas, ni siquiera cómo debería sentirme ante esta situación. Siento que si me derrumbo no me levanto de ésta. Un día te dije que si te murieras yo iría detrás, y da gracias de que por lo menos estás viva. Sino no estaríamos ninguna de las dos y nuestra familia se quedara con una silla de dos patas en la que se sentaran y caeran desbocados. Allá donde estés te sigo esperando, pero eso no va a ser eterno. Yo no voy a estar esperándote eternamente. Ni siquiera sé si podré perdonarte o en cuánto tiempo te veré. No quiero portarme mal contigo porque para mí lo eres todo, pero esto que nos estás haciendo no tiene precio. A lo mejor un día puedo enseñarte esto que escribí, y ojalá tomes conciencia de lo que pasó en realidad. En la única realidad que existe. No es la que tú crees ni la que consideras verdadera.

Me dices que sea fuerte, y lo voy a ser, porque tengo una familia y unos amigos que me necesitan y a los que no puedo ni podría dejar de lado. ¿Sabes? El destino es caprichoso, pero sabe lo que se hace. Hace poco cayó una persona muy especial para mí en mi vida hace algún tiempo. No te imaginas cuánto le agradezco lo que está haciendo por mí y por los míos. Y digo míos porque ya no son nuestros, no desde que no te ocupas de nosotros, no desde que no te preocupas por nosotros, no desde que nos has dejado de lado. Justo en este momento de mi vida necesito ayuda, ayuda de verdad. Y Dios, el destino, o quién sea, me ha traído una estrella a mi vida. No sé que hubiera sido de mí si esta persona no hubiera aparecido en mi vida en este momento en el que necesito tanto una mano. O dos, o todas las que puedan darme. 

Quizá si esto me hubiera pasado años atrás no hubiera salido de ese hoyo en el que me hubiera metido. Pero ahora he entendido que tengo que ser fuerte. Que es bueno quererte pero no lo es tanto necesitarte. He entendido que me tengo que valer por mí misma, porque soy la única que voy a estar para mí. Sin embargo el destino me quita y me da, y por ahora eso me salva. No tengo vidas suficientes para agradecer a esta persona todo lo que hizo, hace y hará por mí. Sé que algún día intentaré devolverle todo lo que me dio, me da y me dará.¿Sabes? Seguramente esto forme parte de un plan en el que tengo que crecer, dejar ir, luchar por lo que quiero, cumplir mis sueños, mis objetivos en la vida. Quizá Dios tenga un plan para mí. Quizá todo deba ser como está siendo. Quizá este sea mi camino. Quizá el tuyo esté lejos de mí. Quizá al menos sea así por el momento. Lo que está claro es que las cosas pasan por algo. Todo tiene su razón de ser. Y yo por el momento voy a agarrar al vuelo todas las oportunidades de ser mejor que me brinden. Voy a coger esta experiencia y transformarlo en algo bueno, en algo productivo, en un fin existencial.

Me da mucha nostalgia todo. Porque ahora que no estás cerca de mí, no puedo evitar que todo me recuerde a ti. Extraño cuando te levantabas de madrugada porque había un tema que no te dejaba dormir, y te levantabas de la cama y me contabas lo que te pasaba para que yo te diese un buen consejo. Recuerdo cuando comíamos costillas los domingos y tú rohías los huesos con la excusa de que tu horóscopo chino era el perro. Me da añoranza recordar cuando íbamos al Policarpo a comprar una revista y al Obrador a tomar un helado. Es bonito ese recuerdo en el que te perseguía por toda la casa porque me aburría y quería estar contigo. Echo mucho de menos nuestros abrazos antes de irnos a dormir, los "te quiero" que nos decíamos. Anhelo las charlas profundas en las que acababa llorando a moco tendido la mayoría de veces.Y a la vez me da rabia todos los momentos que hemos pasado juntas y no los hemos aprovechado. 

¿Qué pasa con todas las veces que nos hemos ido a una cafetería a tomar algo y no nos dirigíamos la palabra? ¿A dónde van todas esas noches perdidas que pasamos sin abrazarnos? ¿A dónde fueron todas las cosas que no nos dijimos? ¿Dónde quedan todas las llamadas que perdimos porque éramos muy pesadas la una para la otra? ¿Por qué perdería esas llamadas que me hacen falta ahora que no las recibo? ¿Dónde están todos los planes que nos quedan por hacer juntas? No lo sé. No sé qué va a pasar no veo el futuro. No sé qué será de nosotras. Espero que no me quede el resquemor de esa despedida que nunca se dio. 

Dios quiera que vuelvas. Te deseo lo mejor, espero que encuentres lo que estás buscando.

Te quiero.

lunes, 3 de junio de 2019

Noviazgo

Noviazgo





Buenas tardes queridos bloggeros y twitteros. Hoy vengo a hablaros sobre el noviazgo. Dado que hay muchas personas que equivocan este concepto con por ejemplo un casamiento voy a aclarar algunos términos. Esta entrada surgió a raíz de un par de conversaciones con dos personas de mi vida. Así que quiero arrojar un poco de luz sobre este concepto y otros conceptos que se tienen sobre diferentes relaciones de pareja. Espero que os guste, que disfrutéis de lo que leáis y que comentéis lo que os ha parecido. A más ver.

Hay una cosa que últimamente (y en realidad casi siempre) me exaspera. Hablemos de relaciones "de pareja". Ahora, en el siglo XXI se ha inventado la palabra "follamigo". Dícese de dos personas que mantienen relaciones sexuales sin compromiso. Es decir, mantienen esta relación dos personas que tienen sexo entre sí, sin la necesidad de ser fiel a la otra persona y teniendo el derecho de acostarse con otras personas. Al igual que no tiene porqué tener sentimientos románticos hacia la otra persona. Luego está el "noviazgo". Dícese de una relación entre dos personas que se besan, se quieren de forma romántica y mantienen relaciones sexuales. Sin embargo, no tienen derecho a mantener relaciones sexuales con otra persona que no sea su pareja. Es decir, que tienen que ser fieles entre sí. Para mí, lo que diferencia una relación de otra es que en una no se debe de querer a la otra persona y no se tiene porqué ser fiel. Y en la otra se debe de querer y se debe de ser fiel. No hay más diferencia para mí que la que estoy comentando.

¿Cuál es el problema? Que muchas personas ven la diferencia de estas relaciones en estar atado a alguien o ser libre y por tanto, no estar atado a nadie. Como ya he explicado en otras ocasiones, se puede ser libre aún teniendo novio o novia. El otro problema es que hay gente que le tiene alergia al amor. Se piensan que el amor es sufrimiento porque creen que se van a enamorar más del otro que el otro de él. Y por eso se piensan que el amor les hace vulnerables, que están al descubierto, y que la otra persona va a aprovechar para romperles el corazón. Ya sea diciéndoles en un futuro que no les quieren más o ya sea que les sean infieles.

Entonces yo me hago esta pregunta: ¿quién es más valiente? ¿La persona que sólo tiene relaciones esporádicas, o en este caso, follamigos? ¿O la persona que se atreve a tener una relación romántica con otra persona? Porque yo la verdad es que estoy cansada de la gente que se cree valiente. De esa gente que viene presumiendo de todas las personas a las que se tiran. Pero yo no lo veo como una hazaña de la que estar orgulloso, yo realmente siento lástima por este tipo de personas. Porque las personas que tienen este tipo de relaciones son cobardes e ingenuas. Cobardes porque o tienen estas relaciones por no sentirse solos, o por miedo a amar y salir heridos, o por satisfacer una necesidad física, o por las tres a la vez. Luego está el sujeto común que lo hace porque cree que manteniendo relaciones sexuales satisfactorias con un desconocido el otro sujeto va a acabar sintiendo algo por él. Lo gracioso es que luego me llaman a mí ingenua. Si una persona quiere sólo sexo contigo es porque eres una herramienta para un fin, para satisfacer su necesidad. Y como ya ha obtenido de ti lo que quería no va a querer más de lo que tiene. Así que no seas tan iluso de pensar que te va a querer y va a querer tener una relación de noviazgo contigo porque eso no va a pasar.

Imagínate lo fácil que hubiera sido todo esto antaño si jugásemos por entonces al juego de los follamigos. Probablemente no hubiésemos existido porque nuestros padres no habrían querido tenernos. Hubieran podido tener relaciones sexuales con cualquiera y sin compromiso. ¿Dónde ha quedado el cortejo? ¿Dónde ha quedado lo de embaucar a alguien? ¿Dónde ha quedado ese esfuerzo que había que hacer para que una persona se fijase en ti y quisiera tener algo contigo? ¿Se extinguirá la humanidad si siguen existiendo los follamigos? Bueno, siempre nos quedará la esperanza de que alguien no use anticonceptivos y lo haga a pelo. Pero, ¿dónde quedarán el matrimonio y los hijos?

Para mí las personas valientes son las que quieren tener una relación de noviazgo. Lo son los que se la juegan por alguien sabiendo que cabe la posibilidad de que les hagan daño o de que se acabe de alguna u otra manera. No son valientes los que llenan su vacío con más vacío. Y menos los que se conforman con un polvo en la esquina de una discoteca. ¿Yo para qué quiero un follamigo? ¿Para satisfacer una necesidad? Yo puedo satisfacerme sola, no me hace falta ningún hombre que me ayude, me valgo por mí misma para eso. Yo necesito un hombre que me quiera, que me respete, que me escuche, que me entienda. Porque a mí no me llena un polvo. Pero también digo que si con el amor viene el sexo, mejor que mejor.

Desafortunadamente hay gente que confunde el noviazgo con el matrimonio. Sin embargo, yo sigo teniendo esperanza en las relaciones de noviazgo sanas y sin ataduras, que las hay. Para mí el noviazgo no es renunciar a algo, no es prohibirme hacer algo o privarme de algo. Para mí es ELEGIR algo, que es muy diferente de cohibirte de hacer algo. La fidelidad no es algo obligatorio. Lo que pasa es que cuando sientes algo fuerte por alguien no tienes ganas de estar con otras personas (ni a nivel sexual ni a nivel emocional), pero no estás con otras personas por elección propia. Para mí tener un novio no es tener el patrón de su móvil o su contraseña de Instagram. Para mí tener un novio es confiar, no celar, no poseer, no controlar... Tampoco quiero un novio con el que estar las 24h del día. Ni tampoco uno que me lleve con sus amigos o llevarle a él con los míos. Quiero un novio al que darle espacio y que él me lo dé a mí. Tampoco estoy pidiendo un compañero de vida. Si no una persona a la que entregarle mi amor desinteresado y efímero y que él me lo entregue a mí, dure lo que tenga que durar.

Es evidente que a esa persona no le va a gustar todo de mí, pero también habrá que ver si es capaz de amar hasta mis defectos o si al menos es capaz de tolerarlos. Cuando a una persona no le gustan algunas cosas de ti sólo hay tres opciones: 1) O cambias aquello que no le guste de ti. 2) O lo tolera, lo respeta y lo asume. 3) O se acaba la relación. Yo he llegado a un punto en mi vida en el que si a la persona que me gusta ve algo de mí que no le gusta, pero que en sí no es inherente a mí, puedo cambiarlo si se trata de una actitud o de la temática de una conversación. Si por el contrario es algo inherente a mí y no veo que sea algo negativo o algo que deba de cambiar porque me siento a gusto con ello, o lo tolera y lo acepta o ahí tiene la puerta. Yo no voy a cambiar por nadie, si me quiere bien, que me quiera como soy, no como él quiera que sea.

Así que mi consejo es que no dejéis que nadie os someta ni os diga cómo tenéis que ser. Primero, porque nadie merece tu amor si no acepta cómo eres. Segundo, porque no merece la pena cambiar por una persona que algún día te dejará o le dejarás. Tercero, por amor propio, porque de alguna manera te quieren modelar a su gusto y a ti te parió tu madre con mucho arte y eres perfecta o perfecto para muchas personas como eres. Así que no te dejes amedrentar por nadie y que te la sude lo que digan. Porque vales oro y ese tío no vale ni la mitad que tú.


martes, 26 de febrero de 2019

No me merezco esto

No me merezco esto





Buenas noches bloggeros y twitteros. Hoy vengo a hablaros sobre lo que no nos merecemos. El otro día leí un tweet que decía: "¿Sabéis qué es importante? Aprender a decir: <<no me merezco esto>>. No me merezco que me traten de esta manera, que me respondan así o que me ignoren de esa forma. No me lo merezco, y como no me lo merezco, me voy. Es importantísimo reconocer de dónde y de quién hay que irse". Y la verdad es que estos 140 carácteres me han hecho reflexionar bastante. Y aquí os dejo mi reflexión de hoy. Espero que os guste, que comentéis lo que os parece en los comentarios, y que lo compartáis con vuestros amigos. Un abrazo.

Yo soy una persona que necesita cariño como cualquier otra. Pero también soy una persona que tiene pánico a las huídas, que tiene pánico al rechazo, al desamor, al abandono. Mi historia es dura, como puede ser la de cualquiera, porque está claro que ningún ser humano se ha librado de los palos que da la vida.

Una vez alguien me dijo que tengo que soltar, que dejar ir a quien quiere irse. Que no puedo obligarme a estar con una persona que no me quiere o no le gusta como soy. Una vez intenté una relación con alguien que no me toleraba, que se enfadaba por tonterías, por cosas que son esenciales e inherentes a mí. Y yo intentaba cambiar aquello que no le gustaba de mí. Entonces me decidí a hablar con una persona experta sobre ello, y me ayudó a que yo misma llegara a la conclusión de que a esa persona no le gusto como soy. Y yo intentaba meter la llave en la cerradura que no era, intentaba con todas mis fuerzas introducirla y no me cansaba porque yo realmente creía que iba a encajar en algún momento. Pero es que lo que no es de ese lugar, no lo va a ser nunca. Lo que no es no puede ser y tengo que aprender a no intentar algo que sé que es imposible.

Supongo que lo hacía porque tenía miedo de estar sola. No quiero estar sola para siempre, necesito encontrar a quién amar y quién me ame. Pero no puedes forzar la cerradura donde no entra una llave que no es pareja de esa cerradura. Tienes que desistir, soltar, dejar ir. Cuando sueltas algo y estás mal por haberlo soltado, por decepcionarte a ti misma por no haber hecho todo lo posible porque eso marchara bien, te desilusionas. Y entonces viene la típica persona que te dice que todo irá bien, que encontrarás la llave que pertenece a esa cerradura. Que la llave que tenías era una llave tonta, una llave inútil, una llave que nadie querría. Te dicen "tú mereces algo mejor, esa llave no te convenía porque jamás iba a entrar en esa cerradura y lo sabes. No te conformes, ve a por algo mejor. Estoy seguro de que hay algo reservado para ti que te merezca". Y tú vas y piensas: "menudo consuelo, menuda tontería, yo quería ESA llave, porque es la que me han dado a la mano, la más fácil, la más disponible, la más dispuesta." Y entonces te dicen que te estás haciendo daño porque llevas un montón de horas, de días, de semanas intentando meter la llave en la cerradura. Y al final, después de oír muchos sermones, te das cuenta de que tenían razón. Pero no te das cuenta porque diferentes personas te han dicho lo mismo ni por lo que te dijeran esas personas, te das cuenta cuando ves que no puedes más, que lo has intentado todo y que no funciona. Así que te rindes, y empiezas a buscar otras llaves para ver cuál de ellas entra por fin en la cerradura. Pero sabes que cuando te den otra llave equivocada vas a hacer lo mismo porque estás desesperada por entrar, atravesar la puerta y ver que hay. Te mata la curiosidad, el ansia, las ganas, y sabes que forzar la cerradura no va a conseguir que abras la puerta. Así que esperas y esperas a que llueva la llave maestra del cielo, pero no cae nada, hasta que empiezas a buscar de verdad y con criterio. No conformándote con la primera llave que te dan. Bueno, puede que esta vez pruebes una vez o dos. Y si ves que no entra, desistes al instante porque ya has aprendido la lección.

Lo malo de todo esto es que la llave antigua que tenías de esa puerta, que abría a penas unos milímetros la puerta se la ha llevado su dueño y ya no te la va a devolver más. Y al principio pataleas, lloras, te pones triste, te desilusionas, te duele el pecho, sientes ansiedad, pero luego ves las cosas de otra manera. Esa llave desaparece de tu vida porque ella ha decidido que no quiere volver más a tu vida. La persona del otro lado de la puerta ya no te va a abrir más. No vas a cruzar más palabras con esa persona, no vas a verle más, a escucharle más, a escribirte más con ella, y te da pena, mucha pena. A veces piensas: "algo he debido de hacer mal para que me cierre la puerta en las narices". Y otras veces piensas: "yo no le he hecho nada para que me cierre la puerta en las narices". Y cuando ha pasado algún tiempo dices: "¿sabes qué, gilipollas engreído,? NO ME MEREZCO ESTO". 

Y entonces vas acumulando recuerdos en tu memoria, de cuando te hizo un feo, de cuando te dejó en visto, de cuando te dijo que no le importabas una mierda, de cuando te dijo que no se acordaba de la primera vez que te conoció, de cuando no se acordaba de ese momento precioso que viviste con esa persona y que tú no olvidas. Y entonces te das cuenta de que los dos estabais en puntos muy diferentes de una relación interpersonal. Te das cuenta de que te usaba, de que no te quería, de que te hacía desprecios constantes, de que te ignoraba, de que nunca te había tenido en cuenta. Te das cuenta de que no escuchaba tus audios, ni las canciones que le dedicabas, te das cuenta de que no te escuchaba, de que no te preguntaba qué tal estás, de que nunca se interesó por ti o por tu vida, te das cuenta de que por mucho que quieras nunca se va a abrir a ti porque es un ser gélido sin corazón buscando agujeros negros en el espacio vacío que es su mundo. Y entonces te plantas y dices: "no, ya basta. Ya me has humillado suficientes veces como para que diga NO PUEDO MAS, NO ME MEREZCO ESTO". Entonces te vienen a la cabeza las frases de todos esos amigos que te advirtieron, que te dijeron que era un gilipollas, que no te quería, que te hacía muchos feos y muchos desprecios, que ni siquiera te registraba, que pasaba de ti. Y antes puede que te gustase eso, que cuanto menos caso te hacía, cuanto más misterioso era, más te gustaba. Pero se acabó. Quizá fuiste más fuerte tú que yo para acabar con algo tan tóxico como lo que teníamos. Pero ahora soy yo la que no quiere tu lástima, ahora voy a ser la persona que siempre quise ser, la persona que se valora a sí misma, que se quiere, que se respeta, y que por eso no va a dejar que un cabrón como tú la desprecie como tú lo hacías. Lo siento, no me merezco esto. Me merezco algo mejor que tú. Ya no me resulta atractivo el humo que desprende tu helado corazón. ¿Pero sabes? Aún así te deseo lo mejor. Ojalá que no le hagas a nadie todo lo que me hiciste a mí, ojalá encuentres un amor, ojalá consigas abrirte con alguien y decirle cómo te sientes, ya que yo no lo conseguí. Ojalá que alguien derrita tu frío corazón.

¿Sabes? He aprendido una cosa. Nadie es quien para decirle a una persona te mereces esto o no te mereces aquello. Sólo uno mismo sabe lo que merece y lo que no. Y no voy a ser yo quien te diga que después de todo lo que me has hecho te mereces que te amen tanto como soy capaz de amar, tampoco voy a ser yo quien te diga que no te mereces que te amen como yo amo. Pero si que te auguro que las cosas te vayan bien, ¿porque sabes? El odio se paga con amor. Y las personas que hacen mal a otras son personas que necesitan mucho cariño. Ojalá y todo te salga bien y aprendas a no hacer desplantes como tu lo hacías. A día de hoy puedo darte las gracias por hacer algo que yo no tenía valor de hacer pero por lo visto tú sí. Gracias por librarme de esta relación tóxica, gracias por bloquearme, por cortar con esto, porque sinceramente yo no me merezco esto.

lunes, 24 de septiembre de 2018

La imagen que refleja el espejo

La imagen que refleja el espejo





Buenas tardes bloggeros y twitteros. Hoy vengo a hablaros sobre la imagen que refleja el espejo. Esto se me ocurrió leyendo mi revista favorita, "Mente Sana". Aquí os dejo mi reflexión de hoy. Espero que os guste, que comentéis lo que os ha parecido y sobre todo que disfrutéis de lo que estáis leyendo.

Uno sabe qué imagen da, o que imagen tiene, cuando se mira a un espejo. Esa imagen aún y todo no es la imagen real que damos. Puesto que nos vemos 15 veces más guapos de lo que somos en realidad. Por eso ante nuestros ojos y ante nuestros espejos somos los más guapos del mundo. Como cuando tu madre o algún familiar te dice "eres la más guapa del mundo". Pero la realidad es otra.

Bien, pues pasa lo mismo con nuestra personalidad o el autoconcepto que tenemos de nosotros. Nos idealizamos. Cada uno ve de sí mismo su lado más positivo, y ve defectos que no son realmente los defectos que tenemos en realidad. Nos vemos defectos banales, defectos corregibles. En definitiva unos defectos que se pueden modificar y que no son tan malos. Pero nuestros defectos de verdad, nuestra parte oscura, no se la contamos a nadie porque no queremos creer que existe en nosotros. Sin embargo, aunque los demás emitan juicios subjetivos sobre cómo somos, seguramente estarán más acertados que nuestros propios juicios sobre nosotros mismos. Aunque no tienen forma de comprobar que su juicio sea el acertado, y aunque tenga algo de verdad, no será 100% acertado. Porque ni siquiera uno mismo puede saber cómo es realmente. Así que mucho menos podrá saberlo alguien ajeno a nosotros puesto que podemos proyectar una imagen de nosotros mismos que no refleje como somos en realidad.

Estas cosas no se pueden ver en un espejo porque no hay espejos que reflejen personalidades o almas. Podemos incluso tener una idea de la imagen que reflejamos. Pero es una imagen subjetiva que no se suele acercar a la realidad. En sí lo que hacemos con algunas personas es proyectar la imagen que queramos. Que normalmente esa imagen no es parte de nosotros, o a lo mejor sí, pero es más bien una actuación en un escenario que hacemos frente a los demás para que piensen de nosotros mismos lo que queramos que piensen. La imagen que damos a los demás es como cuando el espejo te devuelve tu imagen. No es una imagen real sobre nosotros. 

Uno no se puede ver interiormente a sí mismo, igual que no puede ver sus propios procesos mentales, o sus propios órganos y demás. Por eso tampoco puede verse lo que uno proyecta. Cada uno se puede hacer una idea sobre sí mismo, o sobre la imagen que proyecta a los demás, pero no va a ser un juicio acertado. Por eso si nos preguntaran cómo somos no podríamos responder. O responderíamos pero lo que dijéramos distaría mucho de la realidad. No podríamos decir la verdad sobre nosotros mismos porque no hay un espejo para personalidades o almas.

Así que, yo me pregunto: ¿es posible saber como somos en realidad?, ¿es posible que alguien de nuestro entorno sepa realmente como somos?, ¿los padres pueden saber al 100% como es nuestra realidad? Como mínimo nuestros padres serían medio conscientes de nuestros actos, nuestro lenguaje corporal y pueden hacer deducciones sobre cómo somos por lo mucho que nos observan. Pero no sé si realmente saben cómo somos. Porque cuando salimos de casa hacemos infinidad de cosas en las que ellos no están presentes. Y puede que algunos de nosotros les contemos ciertas cosas a nuestros padres. Pero, ¿y si parte de nuestro concepto se basa en lo que ocultamos a los demás? Quien sabe, creo que nadie puede saber a ciencia cierta como somos. Y aunque tuviéramos una persona que nos siguiera a todas partes y supiera nuestras rutinas y la clase de cosas que hacemos cada día, creo que ni siquiera esa persona sabría a ciencia cierta como somos. Entonces yo supongo que nadie sabe cómo somos al 100% ni tampoco habrá nadie que lo sepa nunca. 

Nosotros podemos opinar sobre nosotros, pero no vamos a opinar de manera objetiva nunca. Así que nunca vamos a llegar a saber del todo como somos, ni nosotros, ni nadie. Por eso Descartes dijo una vez "pienso, luego existo". Porque tiene conciencia de su existencia pero no tiene plena conciencia de su auto yo. No podemos conocernos del todo, y otros tampoco pueden. 

Esa es la conclusión a la que he llegado hoy. Somos como somos pero no importa el cómo. No sabemos cómo somos, los demás tampoco saben como somos, y nunca vamos a llegar a conocer cómo somos en realidad o al 100%. Así que a disfrutar del carpe diem, y Dios dirá. Sed felices.