Descripción

Este es un blog de sentimientos, reflexiones, amor y de vidas pasadas sobre todo, ya que todo lo que escribimos en un momento determinado, se volverá pasado al fin y al cabo. Lo que las musas me susurran con su voz.

domingo, 23 de junio de 2013

El tren de la vida

 El tren de la vida


Buenos días queridos bloggeros y twitteros, he estado pensando en trenes. Sí, estoy segura de que habéis leído en miles de sitios metáforas de los trenes de la vida, pero supongo que toda persona en su vida tiene que llegar a una conclusión sobre los trenes que ha tomado y los que tomará algún día. Como ya sabéis la vida es efímera, hay muchos pasajeros, y muchos trenes con billete de ida, pero no de vuelta.

El tren de la vida es la estación donde aguardan todos los trenes, es el tránsito de la vida, es todas las decisiones, todos los miedos y temores. Todo lo que compone parte por parte, nuestra vida y sobre todo nuestros viajes en ella. Para mí, hay estos tipos de trenes en el tren de la vida:

1) El tren del amor. Pasa una vez cada cierto tiempo, se lleva a nuestros amores verdaderos, a nuestros errores amoriles, a los sentimientos que queremos olvidar pero siempre vuelven. En ese tren siempre hay un fantasma del pasado, el fantasma de las brasas, de la frase que todos hemos oído alguna vez "donde hubo fuego, brasas quedan". Esos recuerdos junto a ese fantasma que vienen para hacernos pedazos el corazón. Todo lo que una vez vino y se fue, vuelve

2) El tren de la muerte. Todos hemos visto como se iba el tren de la muerte con nuestros seres queridos. Hemos visto como se subían a él nuestras personas más allegadas sin poder hacer nada para evitarlo. Este tren, suele estar plagado de pasajeros antiguos, de pasajeros con una vida destrozada, de pasajeros que cometieron el error de su vida, de pasajeros que pudieron remendar sus errores pero estaban demasiado perdidos como para ver las señales del camino, de pasajeros sin remedio, de drogadictos, de alcohólicos, de maltratadores... Nunca un ser querido de estos pasajeros ha querido que este tren se marchara hacia su caótico destino, pero tampoco nunca ha podido evitar su irrefrenable destino. El de evitar su llegada a ninguna parte. Sin embargo, y inevitablemente, hay trenes que deben partir.

3) El tren de las lamentaciones. Este es un tren que todos esperamos, este tren lleva consigo lamentaciones echas personas, lleva malos sentimientos, malas sensaciones, lleva dolor, corazones partidos, desengaños, aventuras, lleva el mal escrito en rótulo. Todos queremos que este tren parta a ninguna parte, sin ninguna dirección, que se pierda por el camino y que no vuelva. Todos queremos perder de vista todos esos recuerdos dolorosos que hacen nuestra vida más complicada de lo que es. Ese tren lleva todas las cosas que pudimos hacer y no hicimos, lleva todo lo que queremos perder de vista para siempre. Sin embargo, este tren, aunque no sepamos su destino, lo tiene sin duda, y puede llevar mucho tiempo hasta que llegue a su destino. La cabeza y el corazón necesitan tiempo, tiempo para asumir, tiempo para aceptar, tiempo para recuperarse, y es ese tiempo el que conlleva que este tren llegue finalmente a su destino.

4) El tren de las oportunidades. Este es veloz como un rayo, y pasa una vez por oportunidad. Si no lo ves venir, si llegas unos minutos tarde, se escapará, no volverá. Y en vez de tomar el tren de las oportunidades, tendrás que tomar el tren de las lamentaciones, que llevará tu lamentación consigo hasta un lugar indefinido todavía. Por eso, para estos trenes hay que estar esperando antes de su llegada, quizá horas, años antes de que este aparezca. Porque cuando haga su aparición estelar, sólo será una vez, y sólo tendrás unos segundos para subirte a él.

5) El tren de los recuerdos (buenos). Este es un tren que tomamos constantemente, es un tren en el que nos gusta viajar, es nuestro palacio de la memoria constante. Ya que el tiempo no vuelve, lo que has hecho, hecho está. Y esto no es bueno en este sentido, ya que ni puedes cambiar los errores que cometiste en el pasado, ni puedes revivir personalmente los buenos momentos que viviste. Pero por eso tenemos memoria, para acudir a ellos siempre que podamos, y por eso hay un tren, que podemos tomar siempre que queramos. Lo malo es, que con el tiempo, este tren viaja tantas veces, tiene tantos destinos y tantas ocupaciones, que se van perdiendo por el camino los recuerdos más antiguos, también para dejar espacio a los nuevos que vienen. Es sólo un tren, y no cabe toda la buena historia de alguien, hay cosas que pasan a ser banalidades, y acaban desechándolas del tren por falta de espacio.

Sin embargo, pese a todos los trenes que hemos tomado, los que se nos han escapado, los que pudimos coger, y los que aparecen una vez y no vuelven, tenemos una virtud en común todos los humanos. Todos tenemos conciencia, todos pensamos, todos sentimos. Al igual que todos merecemos más de un tren de la oportunidad, todos tenemos la capacidad de cambiar nuestra personalidad, de cambiar de mentalidad y no volver a cometer los mismos errores que cometimos en el pasado anteriormente. Pero por desgracia, hay personas que no tienen la mente abierta, y tienen el corazón cerrado, se empeñan en que algo no puede ser, y sin embargo "nada es imposible", todo está en la capacidad y en las ganas de cada uno para hacer algo. Yo siempre he sido una persona que ha ido a por lo que quiere, pese a las consecuencias que conlleve ir a por todas, y siempre he pensado que si una persona realmente quiere hacer algo, no importa lo que se interponga en su camino, porque no parará hasta que sea posible, CUESTE LO QUE CUESTE.

-Cristina González-

jueves, 20 de junio de 2013

No te quiero querer pero te quiero

No te quiero querer pero te quiero


Sin más dilaciones, aquí os dejo la segunda que escribí:
Lo asumo y respeto, podríamos haber sido todo lo que quise que fuéramos y más, pero, ¿qué le voy a hacer si todo ha salido así, mal? No es mi culpa ni la tuya, de eso estoy segura, porque las cosas suceden sin más ¿Diferentes? más bien iguales. Dos personas con carácter y necesidad de dar su opinión, que chocan por tener sus propias ideas.

Yo no busco una persona que me dé la razón en todo lo que pienso, porque puedo entender que hay diferentes opiniones, lo que busco es que me entiendan, tanto lo que pienso como lo que digo. Y nos cuesta, pero oye, al final siempre nos acabamos entendiendo y lo acabamos solucionando.

Y es por esto por lo que amo a la gente directa, sincera y que dice siempre lo que piensa, porque me evito conflictos, puñaladas y comerme el coco de las maneras en las que cierta gente hace que me lo coma.

¿Para qué callarse pudiendo dejarlo claro? ¿No estáis constantemente en twitter poniendo que valoráis la verdad y las personas directas? Entonces después no os cabreéis si la verdad os pesa o jode. Porque es así como soy, porque no tengo nada que esconder y por poner verdades en twitter lo que he conseguido es meterme en más líos. No entiendo porqué debería esconderme de lo que pienso, por eso lo publicaré donde quiera publicarlo.

Y en cuanto a ti, decirte que te voy a echar de menos, que pese a lo que hemos pasado, estos sucesos me han hecho más fuerte y querer disfrutarte más a ti. De todo esto he aprendido, y me quedo con eso. Con todos los buenos momentos que hemos pasado juntos, las risas las bromas y todo ello. En muchas ocasiones, has sido el único capaz de alegrarme un día gris de los míos. Cuando estoy contigo me olvido de todo, de todo lo que está pasando en mi vida, de lo mal que lo hemos pasado (o al menos yo) y soy feliz.

Me queda poco tiempo para disfrutar de tu compañía y sí, me jode pero la filosofía que hay que seguir siempre es “Carpe Diem”, ¿no? pues eso es lo que hago exactamente, vivir el día a día y disfrutar de los míos, de esos amigos que son para toda la vida y de ti. Cuando llegue el final ya tendré tiempo de comerme el coco.

¿Sabes? Te quiero pero no quiero quererte, debería odiarte y no me sale, quiero olvidarte y no puedo, ¿y qué hago? vivir el momento, sonreír y que me sonrías, y mientras, quererte en silencio y besarte en mis sueños.

Escribir se me hace pesado

Escribir se me hace pesado


Buenas queridos blogeros y twitteros, hoy pongo en marcha dos entradas más, no os espereis que sean preciosas, porque sólo son entradas de desahogo de tantas cosas que me han pasado últimamente. Así que en vez de deciros que espero que os guste, os digo que espero que disfrutéis leyéndome quien me lea;D

Tantas cosas han pasado, tantas cosas que he pensado y he vivido, tantos enfados que me hubiera gustado dejar en el olvido y dejar sin resolver. Pero bueno, imagino que la vida sigue su curso, con la finalidad de aprender de los golpes que entorpecen mi camino.

Me canso, me canso de saltar obstáculos, de la frase “caer sólo hará que me levante con más fuerza que antes”mentira, caer tantas veces sólo hace que saltes contra alguien a la mínima, sólo te hace odiar cada día más este mundo y sobre todo al “lobo” que es el hombre.

Una caída más es sólo otra decepción más, otras ilusiones rotas en mil pedazos, la astilla 3000 en el corazón. Los finales existen, y quizá verlos desde fuera sea bonito. Pero cada final establecido lleva detrás un cambio indeseado. A nadie le gusta cambiar algo que hacía de su rutina algo mejor, y por eso no admiten el cambio. Pero tenemos que comprender que si algo un día empezó también le tendrá que llegará su final, no importa lo bueno o malo que sea, porque acabará. No somos conscientes de ello porque el tiempo pasa lento, vivimos en un “Carpe Diem” constante, y después algo malo nos vuelve a explotar en la cara, y así sigue como una sucesión que no acaba, todo va de mal en peorEs una cadena de fichas de dominó con frágil estabilidad, cae una y después todas las fichas que ya tambaleaban inestables caen con ella. Es un bucle sin fin de decepciones y sufrimiento ¿Hasta cuándo?, hasta que te acostumbres a que las cosas vayan mal, hasta que llegues al punto intermedio, ni saltos de alegría ni ríos de lágrimas, cuando aprendas a pasar de ello. Cuando hayas aprendido a convivir con esos problemas que cada vez aumentan más, cuando ya formen parte de ti.

No es que no valoremos algo hasta que lo perdemos, yo disfruto de todos los momentos increíbles que paso con la gente que quiero y los valoro de verdad. Pero son esas ganas de estar con esa persona que se va las que te hacen pensar que quizá no hayas disfrutado lo suficiente con esa persona. Que una persona se vaya de mi vida, lo puedo evitar siempre que esté en mi mano. Pero  tengo que aceptar de una vez que se ha ido y que volverá casi seguro, pero también tengo que aceptar la posibilidad de que quizá no ocurra.

Ella, la niña de mis ojos, mi hermana, y todas las canciones que le canté cuando dormía. Eh, pequeña, no llores, que voy a estar bien aunque te echaré de menos cada día que no estés aquí.
Escribir se me hace pesado, del peso de mis lágrimas que están hartas de salir, y el deseo de sobrevivir está implícito aquí.

Una respuesta

Una respuesta


Buenas tardes, queridos bloggeros y twitteros. Aquí os dejo una breve entrada que me puse a escribir en el parque inspirándome con el paisaje. No espero que os guste, o  no, porque simplemente he escrito lo que sentía con el corazón, para desahogarme. Ahí va:

Algodones se ciernen sobre mi cabeza queriendo avisarme mediante el color, captado por mis ojos, que hoy es otro día gris más en mi vida. Dicen, que fue la curiosidad la que mató al gato, y es por eso por lo que le temo a la respuesta. No puedo saber con certeza cuál de mis futuros es menos desolador. En este mundo hay infinitas posibilidades, infinitos factores desencadenantes que dan lugar a un futuro próximo u otro. Quién sabe si me convendría arriesgarme para tener por fin una respuesta, una simple y monótona respuesta a todas las preguntas que me he estado haciendo todo este tiempo.

Una respuesta para saber si las noches que pasé en vela fueron en vano. Una respuesta para saber si tengo que olvidarte, o puedo regalarte ya todo mi amor. Una respuesta para poder mirarte sin excusas, para decirte que te quiero con la mirada sin las atentas miradas de recelosos que envidian. Una respuesta, y una pregunta para por fin quitarnos las máscaras en este ridículo baile de mentiras y secretos. Una respuesta para todo lo que he callado y sufrido. Una respuesta para saber si en este amor sólo participábamos yo y mis ilusiones o tú y yo. Una respuesta para mirarte siempre o para seguir haciéndolo a escondidas. Una respuesta para no vivir esperando sin que llegue nada o una respuesta para entregarte mi tiempo.

Simplemente necesito formular una pregunta, pero no tengo el valor suficiente para decirte que te quiero. He tenido miles de oportunidades y ahora no es el momento preciso para formularla y que se me caiga el mundo encima. Porque esa pregunta, como esa respuesta, pueden hacer que pierda una de las mejores personas que me he encontrado saltando baches en la vida.

Sentimiento eterno y tiempo escaso

Sentimiento eterno y tiempo escaso


Buenas noches, queridos bloggeros y twitteros. Aquí estoy de nuevo, contando mis penas, hasta que algo bueno aparezca derrepente y me sorprenda. Aquí van algunas cosas que pienso sobre un chico, evidentemente. Y va dirigido a él, independientemente de que me lea o no.

Siempre creo estar segura de que sientes algo por mí, algo verdadero, pero luego vas y te escondes. Es difícil decirle a alguien que tu vida dio un giro de 180º el día que lo conociste, y lo entiendo a mí me pasa lo mismo contigo, ¿pero sabes? he aprendido a disfrutar de cada momento a tu lado, a reírme contigo y pasármelo bien siempre. Sé que no te gusta tener que decir lo que sientes con palabras, y yo sin embargo, necesito esas palabras para poder seguir, para saber qué es esto, para saber si realmente hay algo entre nosotros o sólo son deseos que flotan en el aire. Te hubiera dado todos los besos que me pediste, pero no quiero darte un beso y que te largues a buscar otra cosa, no soy otra más, no soy otra de tus amigas a las que les das besos. Yo quiero una persona que sepa, cuando está conmigo, que me quiere a mí y sólo a mí. No es que sea posesiva, ni de esas chicas obsesionadas y celosas, pero yo quiero tener la seguridad de estar con alguien, y no estar dependiendo de que te decidas si quieres estar conmigo o no, como puede ser estando a rollos, cosa que a mí no me gusta.

Somos muy diferentes en muchos sentidos, pero a la vez somos muy parecidos en muchos otros. Cabezones, orgullosos (a veces) y felices pese a todo. Por una parte me encanta que sientas, sin pensar en ninguna consecuencia, que vivas el momento siempre, pero por otra parte me encantaría que un día vinieras y me dijeras que me quieres. Yo no necesito mucho para que alguien me guste, porque siempre encuentro ese alguien, entre todos los demás, que es especial, que me hace sentir bien, que me hace reír, que está loco de remate, que es mi tipo de chico. Hasta ahora he estado confundida con otros que son geniales, pero que en el fondo sé, que es una estratagema para olvidarme de ti y todo lo que siento, simplemente porque me cansé de esperar. Pero aunque vaya de que me gusta alguien, y que me dice cosas bonitas (que todos me dicen cosas más bonitas que tú), aunque me intente engañar con que hay chicos mucho mejores que tú, que no me mereces,siempre vuelvoPorque por mucho que me jodas, por mucho que pases de mí cuando tienes tu día borde y de mala uva, por mucho que vuelvas hacia mí cuando todo te va bien, a decirme cosas bonitas, a prestarme atención, me canso. Cuando tengo un mal día yo no lo pago contigo, porque tú eres para mí, porque cuando estoy contigo es de las pocas cosas que me hacen sonreír, o que debería hacerme sonreír.

Estoy cansada de jugar a escondernos, de jugar a ser niños y a no enfrentarnos a nuestros miedos. La semana pasada, me pareció entender que te gustaba, pero ya llega un punto en el que no sé qué creer, aunque para mí estaba bastante claro, quizá mis deseos por estar contigo hablen por mí. Pero me confundes, a veces me queda claro que me quieres, que quieres estar conmigo, que cuando estás feliz vienes corriendo para compartir tu felicidad conmigo, me dices que te gustan otras chicas, pero me lo demuestras a mí, o eso creo yo. Ya no sé que pensar, sólo sé que no quiero pensar, que estoy harta de rayarme la cabeza, y de las falsas ilusiones y de todo. Sólo quiero que sepas, que no estaré aquí siempre, el tiempo se agota, mi sentimiento es eterno, y mi tiempo escaso.

En un mar de calma

En un mar de calma


Buenos medio-días twitteros y bloggeros, hoy estoy aquí porque necesito esos días tranquilos en casa escribiendo lo que me salga del corazón, que hace tiempo que no lo hago. Así que allá voy.

La lluvia y la nieve a principios de Febrero en un lugar de Navarra al que llamaban “Pamplona”, se calaba en los huesos del que paseaba por sus calles entre sus brisas heladoras. Sólo se veían cientos de peatones cruzando las calles en silencio; debido a que no podían girar su cabeza debido a que sería inútil ver a la otra persona que estaba justo a su lado hablándole por la capucha. Debido a que sus gargantas estaban tan congeladas porque se habían dejado aquella bufanda encima de la mesa del recibidor y se habían olvidado de ponérsela. Debido a que quizá ninguno tengamos nada que decir en estas fechas.

Se acerca el temido San Valentín, esas cenas románticas, paseos a la luz de la luna en el único día de Febrero en el que resplandece el sol vestido de felicidad. Todo son sonrisas por la calle, porque las caras tristes están en su casa con una manta, un moño mal hecho y viendo una película solas acompañadas de un gran helado. Sé que todos lo veis así, al igual que yo. Lo único que quiero es olvidarle aunque me toque cambiar, haré lo necesario para olvidarle.

Es así, llega un momento en la vida en el que ya has pasado esa etapa medianamente feliz y ahora te toca la racha mala, sufriendo por amor como ya estabas acostumbrada. Toda esa esperanza que creías tener cuando estabas radiante, sonriendo, pensabas que jamás se acabaría. Pero sólo hay que darle tiempo al tiempo para que haga su trabajo. No hay suficiente felicidad en el mundo para todos, así que alternan con la tristeza.

Yo ya no sé qué es estar sin él, así que mi cara triste está en su casa encerrada, soñando que viene a mí, a buscarme. A veces pienso que todo esto fue en vano, nunca fue nada realmente, sólo fueron imaginaciones mías. Yo me aferraba a todo tipo de esperanza, porque así es como aprendí a sobrevivir en este mundo cuando ya no me quedaba nada. Pero ahora veo que eso para lo único que sirve es para acabar ilusionada, con el corazón partido, como antes estuve.

Sé que no os gustan mis entradas tristes, pero os juro que si por mi fuera ahora mismo estaría bailando, saltando, como siempre he hecho. Siempre me he reído de los problemas en su cara, pero llega un momento en el que reconoces lo que te pasa, que te das cuenta de que lo único que hacías riéndote de ellos era negarlo inconscientemente. Y por ello, ahora que me doy cuenta de que de todo esto ya no me sale reírme, me he dado cuenta de que por mucho que esquives el problema siempre estará ahí, esperando a alguien que pueda resolverlo.

Y no sé, ya sólo me queda esperar, ser paciente, vivir mi vida y hacerla mía, lejos de él y todo lo que he sentido en un mar de calma.

La historia espacial

La historia espacial


Buenos días bloggeros y twitteros. Hoy he decidido que voy a escribir algo sobre el espacio, esos parajes que nadie conoce del todo, y de los cuales podemos sacar miles de historias de las cuales probablemente ninguna sea la verdadera. Pero bueno, aquí os presento una historia que probablemente no sea cierta, pero a la que todos le hemos dado vueltas alguna vez.

Estaba viendo las noticias tan tranquila, una tarde de verano en la que se respiraba paz. Sin colegio, sin ataduras, solo paz y relax. Cuando de repente vi algo en la tele que me impactó, y empecé a prestar atención a lo que decía aquel monigote con traje y corbata que se daba aires de importancia cuando hablaba así. La verdad es que siempre me he preguntado si hablan así de normal, o sólo para la tele. Aún así, seguirán siendo, todos esos presentadores de telediarios como los de reality, marionetas movidas por el mundo de la televisión. 
Emitieron una noticia que anunciaba un agujero negro en el espacio, habían hecho expediciones, habían logrado llegar al espacio sin morir y además emitir lo que veían sus ojos, habían incorporado unas micro cámaras en sus ojos mediante una inyección, cosa que ya habían anunciado antes de llegar al espacio. Habían captado unas imágenes de un agujero negro en mitad del espacio y fuera de la Vía Láctea, nuestra galaxia. Decían que en los agujeros negros todo se repite, como una espiral que da vueltas sobre sí misma y reproduce algo que ya existe. Aquellos astronautas que fueron al espacio en la nave “Nurgon223″ sabían que iban a morir. Sabían que después de su trabajo allí no iban a poder volver, por lo que decidieron arriesgarse pese a las consecuencias que aquello pudiera suponer, pero dejando su marca en la historia.

Pasaron las imágenes de cuando se acercaron al agujero negro, y misteriosamente lograron entrar. Los científicos que repasaron las imágenes afirmaron que la nave había entrado dentro del agujero negro, y que detrás de este se encontraba un planeta nuevo, desconocían su nombre y que hubiera estado allí tiempo atrás. Era misteriosa su aparición y dedujeron que no lo habían visto debido a que el agujero negro estaba justo delante de él, por lo que impedía la visión. Lo que les ayudó a verlo fue girar las imágenes, de forma que en el lateral de estos, se podía ver como el agujero negro tapaba todo el planeta. 
Las imágenes dejaron de reproducirse y mandar la información cuando la nave se adentró en el agujero negro, pero al girar las imágenes se dieron cuenta de que la nave en sus últimas emisiones pudo atravesar el agujero negro y entrar en el planeta directamente. Parecía como si fuera un pasadizo para entrar, algo así como una atmósfera como de la Tierra, que protegía todo aquello que creían dañino para su planeta. Pero por suerte, la nave pudo entrar, después de aquello no supieron más de esa nave. Pero por suerte, pudieron mandar un e-mail a la NASA diciendo que estaban bien, que habían sobrevivido y que no les había causado ningún daño entrar en ese planeta. Que pronto recibirían informes de lo que ocurría allí dentro, y que dudaban que pudieran volver algún día.

Al día siguiente de este misterioso encuentro entre vidas ajenas que nunca habíamos logrado descubrir, como dijeron mandaron un vídeo. En él se mostraba un mundo contrario, pero muy parecido al nuestro. Y en cuanto me puse a ver aquel vídeo que pasaron por la televisión, me di cuenta de algo, me vi a mí misma con el pelo azul, morena de piel, alta, o más alta que yo, con los ojos azules y vestida de pija. En el momento en que lo vi pensé que me lo estaba imaginando, ¿cómo iba a ser yo, pero contraria a mí?, no tenía sentido. Sin embargo la forma de los ojos de aquella chica, la cara, éramos iguales, pero totalmente contrarias. Es como si hubiera un mundo paralelo, como si nosotros, los habitantes de la Tierra, estuviéramos en positivo, y ellos fueran iguales pero en negativo. Como si hubiera un clon para cada ser humano en la Tierra que estuviera allí. 

Aquel mundo era igual al nuestro solo que era distinto. Había móviles, ordenadores, claro que una tecnología mucho más avanzada que la nuestra. Todavía no les había dado tiempo a explorarlo todo, pero aunque ellos no se hubieran topado con su clon en negativo, yo sabía lo que era aquel planeta, y no me gustaba lo más mínimo.